top of page

¿Y las cucarachas qué nos hicieron?

11 sept
3 min de lectura
Raquel Dorantes Miranda

He escuchado decenas de historias sobre cucarachas y, en varias, estos insectos atacaron a las personas. Mordidas, ataques aéreos, invasión corporal. Sin embargo, las historias donde las cucarachas fueron asesinadas únicamente por tratar de coexistir en un territorio con humanxs siempre son la mayoría. ¿Qué nos hicieron además de verse feísimas y ser asociadas con la inmunda cañería? Lo único que queremos es que no toquen nuestros hogares, alimentos y cuerpos con sus patas transportadoras de bacterias (igual que las moscas), entonces, ¿por qué nos aterran y repugnan tanto? Y ¿hay otro curso de acción además de matar cuando nos encontramos frente a una? 


Normalmente no sentiría esta piedad hacia las famosas invasoras de hogares, pero hace poco sucedió algo… distinto. Estaba lavándome los dientes con tranquilidad cuando vi un apavorado puntito de un centímetro dando vueltas por el piso. Sin dudar supe que era una cucaracha bebé. Velocidad y antenas (aunque miniaturas, muy reconocibles) características de su especie. Me aparté de un salto y la observé. La cucarachita se apresuró a pegarse al inodoro. Espantada. La cucarachita actuaba con miedo.


Detesté mi situación inmediatamente. Tenía que matarla. A una bebé espantada. Me sentí Odiseo cargando al infante hijo de Héctor, quien llevaría a cabo una sanguinaria venganza si no perdía la vida antes de que creciera, en la orilla de una alta torre. Si no la mataba, podría atormentar a mi familia en el futuro: aparecer en el techo o en una pared, en la cocina o en una habitación, en una mañana apresurada o en una noche cansada. La miré sin moverme, meditando cómo llevarlo a cabo (porque, en general, me cuesta mucho matar hasta a una mosca) y pensando en por qué tenía que hacerlo. Por su parte, ella no sabía que yo seguía ahí.


No sólo las cucarachas, sino también las arañas suelen actuar de esta forma. Nos sienten y se quedan quietas, se esconden, esperan un rato antes de volver a moverse, pensando erróneamente que ya nos hemos ido. Claro, esta es una reacción natural ante unx depredadorx (¿somos depredadorxs para ellas?); a lo que no le encuentro sentido es a nuestra reacción ante ellas. Con las arañas lo comprendo, es difícil saber si son venenosas, pero ¿con las cucarachas? De nuevo pregunto: ¿qué nos hicieron?


Al no encontrar una razón en el presente, y al pensar en cómo es algo común en la gran mayoría de humanxs, me remito a nuestro pasado. ¿Qué tal que, antes, las cucarachas eran nuestras depredadoras? Todxs hemos escuchado sobre cómo las cucarachas pueden sobrevivir bombas nucleares y meteoritos acaba-dinosaurios (no sé si esto sea un mito, pero asumamos que no lo es). Bueno, como las películas muy informadamente nos han mostrado (esto es sarcasmo, pero, de nuevo, asumamos que no lo es), los insectos eran gigantes en esa época. ¿Qué tal que, cuando nosotrxs aparecimos, las cucarachas seguían siendo más grandes de lo que son ahora? ¿Qué tal que eran ellas las que nos atacaban cuando entrábamos a su territorio? Con el tiempo, nosotrxs evolucionamos, ellas evolucionaron, pero, tal vez en nuestro instinto, permanece la alerta de que ellas significan peligro.


Sin embargo, la cucarachita de mi anécdota no me inspiraba miedo. Al contrario, me entristecía el miedo que parecía yo inspirarle. Lamentablemente, tenía razón de sentirlo. Dio unos pasos hacia adelante, casi volteando de un lado a otro, pensando que estaba a salvo, y, cuando echó a correr, azoté mi chancla contra el piso y presioné con fuerza para asegurarme de que tuviera una muerte rápida.


Perdóname, pensé mientras levantaba mi arma para verificar el resultado. Oh, sorpresa, la cucarachita no estaba. Escapó justo a tiempo. ¿A dónde fue? No pude saberlo. ¿Dónde está? Sigo sin saber. Creciendo en algún lado. Planeando su venganza. Me pregunto si las cucarachas saben lo mucho que nos afectan. Varias anécdotas que he escuchado me hacen pensar que sí. Varias anécdotas incluyen la frase “¡Me atacó!”. Y eso me hace pensar, ¿qué tal que nos dan tanto terror porque son la segunda gran plaga de este planeta? ¿Qué tal que nos aterra que su inteligencia y habilidades excedan las nuestras? Porque, seamos honestxs, entre ellas y nosotrxs, ¿qué especie creen que viva más tiempo?

 
 
 

Comentarios


Disclaimer: Pluma Fuente se niega rotundamente a producir textos y materiales audiovisuales con Inteligencia Artificial generativa

Esta obra colectiva se rige bajo una licencia internacional Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 (CC BY-NC-SA 4.0)

© 2026 Creado por Tren de ideas con Wix.com

bottom of page