La premisa y el conflicto narrativo en Distancia de rescate de Samanta Schweblin
- 26 jun
- 12 min de lectura
Raquel Dorantes Miranda
*El siguiente texto incluye spoilers de la novela corta Distancia de rescate.
Una excelente manera de aprender a escribir es observando cómo se construyen las historias que nos gustan. Debido a esto, en el tipsionario viernesino de hoy, se analizará la novela corta Distancia de rescate (2014) de Samanta Schweblin con el objetivo de acercarnos a descifrar la premisa de la obra, la cual se rastreará a partir de la identificación y análisis del conflicto narrativo. Como vimos en el segundo tipsionario “Traza una idea de cómo terminará tu historia”, es importante conocer cuál será tu final. Esto se relaciona firmemente con la premisa del texto narrativo que queramos escribir, por lo que considero importante compartirles este análisis en el que podemos verla en acción y, además, ver cómo puede jugarse con el planteamiento de esta.
La novela corta Distancia de rescate tiene una narración llena de misterio, confusión, huecos e hilos por hilar. Para intentar evitar perdernos en el análisis, plantearé la situación en la que entramos al abrir el libro: Amanda está enferma, no sabe qué tiene, apenas puede mover su cuerpo y lo único que es capaz de hacer es hablar con David, el hijo de su nueva vecina Carla. Parece como si estuvieran hablando dentro de la cabeza de Amanda. Ella no sabe qué ocurrió ni dónde está su hija pequeña Nina, y David pretende ayudarla.
Ahora, antes de acercarnos al análisis de la obra, se explicarán los conceptos que serán utilizados. Primero, la premisa narrativa consiste en la idea o proposición que fundamenta una historia y a la cual la historia responde (D. Anaya, comunicación personal, 26 de septiembre de 2024). Por ejemplo, podría argumentarse que la premisa del cuento infantil “Caperucita Roja” es que no hay que hablar con extrañes o, tal vez, que hay que obedecer a tus mayores. La premisa suele estar ligada al conflicto narrativo y de esa manera se suele identificar; sin embargo, ¿qué ocurre cuando el conflicto de una historia no es claro?
Para ello, hay que entender que el conflicto es un enfrentamiento de fuerzas contrarias (Seger, 1994). Continuando con el ejemplo anterior, en “Caperucita Roja”, Caperucita y el Lobo son las dos fuerzas que se enfrentan, pues sus objetivos son contrarios y chocan durante la historia hasta que, finalmente, la confrontación llega a una resolución. A este tipo de conflicto se le denomina conflicto de relación, pues la tensión ocurre entre personajes. Linda Seger (1994), además de este tipo de conflicto, explica otros cuatro: interno, social, cósmico y de situación. Puede haber varios conflictos en una sola historia y estos son aquello que la mueve pues, sin conflicto, no habría trama. Debido a esto, se liga con la premisa que fundamenta la historia.
Pasando al objeto de estudio, se puede observar que Distancia de rescate se narra a partir de dos voces: la de Amanda y la de David. Estxs dos protagonistas llevan a cabo un diálogo en el que, al principio, David guía el objetivo de su conversación. Desde la primera página, él establece la dirección que deben tomar: “Y mientras se espera hay que encontrar el punto exacto en el que nacen los gusanos” (Schweblin, 2014, p. 11) (el uso de cursivas en la novela denota los diálogos de David). A partir de aquí, Amanda responde a sus preguntas y narra lo que el niño le pide. De esta forma, nos enteramos de los acontecimientos previos a la conversación; pero, en ocasiones, la narración de Amanda se ve interrumpida por David, quien la conduce para que describa solamente “lo importante”: “Nada de esto es importante. Estamos perdiendo el tiempo” (Schweblin, 2014, p. 13). Durante todo el relato, el objetivo de la conversación es llegar, encontrar o mostrar aquello que se denomina “importante”, causando que esto mueva la historia y, por ende, sea el conflicto.
Ahora, aquí es donde Schweblin comienza a jugar narrativamente pues, aunque el objetivo explícito de la conversación es encontrar el punto exacto en el que nacen los gusanos (como se mostró en una cita anterior), aproximadamente a la mitad de la novela esta búsqueda se resuelve:
Está pasando.
¿Qué cosa, David? Dios mío, ¿qué es lo que está pasando?
Los gusanos.
No, por favor.
[…]
Esto es lo más importante, esto es todo lo que necesitamos saber.
¿Por qué?
¿Qué se siente ahora, exactamente ahora?
Yo también estoy empapada. Estoy mojada, sí, ahora lo siento.
No me refiero a eso.
¿No importa que yo también esté mojada?
Importa, pero no es eso lo que hay que entender.
Amanda, este es el momento, no te distraigas. Buscamos el punto exacto porque queremos saber cómo empieza. (Schweblin, 2014, pp. 65-66).
De esta forma, David y Amanda descubren que el punto exacto donde nacen los gusanos es el momento en el que ella y su hija Nina se mojan con algo en el pasto y, de esta forma, podría parecer que el conflicto se resuelve. Sin embargo, la historia se alarga, pues David cambia el objetivo de la conversación: “Llegamos hasta acá para saber qué sentís ahora exactamente” (Schweblin, 2014, p. 67). A partir de ese momento, el niño le hace preguntas respecto a sus síntomas, ya sea si le tiemblan las manos o si tiene un sabor amargo en la boca, pero sus intervenciones disminuyen, pues Amanda se enfrasca tanto en el relato de los acontecimientos que llega a ignorar las preguntas. Así, en su silencio, David parece rendirse y desviar la atención de los objetivos explicitados, pues cuando vuelve a hablar dice: “Quiero mostrarte algo” (Schweblin, 2014, p. 71). Con eso empieza a formularse el segundo conflicto, el cual se va construyendo cuando Amanda dice que la información más importante es dónde está Nina (Schweblin, 2014, p. 79) y también cuando David, después de que Amanda vuelve a preguntar por su hija, explicita: “Eso queremos saber ahora, ¿no?” (Schweblin, 2014, p. 86).
Antes de adentrarnos en este segundo conflicto, es importante entender las imágenes y temas que asoma Schweblin en el primero. David lo explica al decir: “No, no. No se trata de gusanos. Se siente como gusanos, al principio, en el cuerpo. Pero Amanda, ya pasamos por eso también. Ya hablamos del veneno, de la intoxicación” (Schweblin, 2014, p. 79). A partir de ese momento, mencionan varias veces que lo que está causando malestar a Amanda y a Nina es esa intoxicación de la cual nadie se da cuenta durante los acontecimientos que narra la madre y que sólo se nombra en el diálogo de David y Amanda. Sin embargo, aunque se nombre, ni el niño que sabe exactamente qué ocurre explica de forma directa qué es el veneno, por qué se intoxicaron ni qué era aquello con lo que se mojaron cuando empezaron los gusanos. Para entenderlo, es necesario fijarse en el contexto en el que se sitúa y en el que se escribe la novela.
Comenzando con el contexto diegético de la novela, podemos observar que no se proporciona mucha información. Como bien señala José Fernando Salva (2021) en su artículo “Distancia de rescate de Samanta Schweblin: invisibilidad e intimidad del desastre en la Argentina agroindustrial”, la novela cae dentro de una representación ambigua que esconde los conflictos del campo agroindustrial por medio de elipsis. Citando a Elsa Drucaroff, Salva (2021) describe este estilo narrativo como un “no realismo con grietas realistas” (p. 293). Solamente a través de las conversaciones cotidianas entre Amanda y Carla nos enteramos de que están en Sotomayor, una localidad en Argentina.
Esto nos saca de la novela para poder observar el contexto en el que fue escrita. Catalina Alejandra Forttes (2018), en un apartado de su artículo “El horror de perder la vida nueva: gótico, maternidad y transgénicos en Distancia de rescate de Samanta Schweblin”, hace un resumen de las problemáticas del campo argentino que rodean la época en la que se escribió la obra. Retomando al investigador Damián Verzeñassi, explica que en 1996, el monocultivo de soja transgénica Monsanto se introdujo en Argentina y que, desde entonces, ha aumentado exponencialmente. Además, se ha convertido en el mayor consumidor de glifosato, el cual es un químico utilizado como herbicida que, aunque no afecta negativamente a la soja Monsanto, sí causa daños a las comunidades que la cultivan, afectando gravemente la salud de sus habitantes (pp. 153-154).
Ante esto, como explica Silva (2021), han aparecido una serie de ficciones argentinas que sitúan sus relatos en los campos argentinos y retratan las transformaciones que estos y sus comunidades han experimentado. Silva menciona las novelas La vi mutar de Natalia Rodríguez Simón y Desmonte de Gabriela Massuh, y explica que “estas narrativas articulan una figuración catastrófica del campo argentino y comparten una preocupación por las comunidades que se ven afectadas por la agroindustria” (p. 289). De esta manera, introduce a la novela de Schweblin en un contexto estético que responde al problema de los agrotóxicos.
Siguiendo esta línea, Adi Tufek (2022), en su texto Una lectura ecocrítica de Distancia de rescate de Samanta Schweblin, introduce esta novela en el género cultural del discurso tóxico que formula Lawrence Buell en su libro Writing for an Endangered World. Citando a Buell, Tufek explica que el discurso tóxico es aquel que expresa una ansiedad nacida de la amenaza ambiental causada por modificaciones químicas que fueron provocadas por el ser humano (p. 13).
Ya habiendo comprendido que el tema del primer conflicto (los gusanos y la intoxicación) hace referencia a los problemas agrotóxicos de los campos argentinos causados por el herbicida glifosato, podemos continuar con el análisis. Lo importante de entender el tema que escondía Schweblin tras la ambigüedad de esta intoxicación es que ahora podemos comprender desde dónde está hablando David, qué le preocupa, por qué algo es importante y otras cosas no. Por ejemplo, al inicio del relato, Amanda cuenta que su hija pequeña Nina suele comer, levantarse a dar una vuelta alrededor de la casa y regresar a comer otro poco antes de pararse otra vez. David le dice que eso es importante y que podría tener que ver con los gusanos (Schweblin, 2014, p. 37). Aunque en el texto no explica más al respecto, al tomar en cuenta que el libro retrata el tema agrotóxico, podemos entender que David prestó atención a ello porque el hecho de interactuar con el ambiente posiblemente contaminado al mismo tiempo que se ingieren alimentos podría haber enfermado a Nina o, usando las palabras de David, podría haber sido donde nacieron los gusanos (lo cual era lo que estaban buscando en ese momento).
Ahora, recordando ese primer conflicto que fue resuelto cuando llegaron al momento del relato en donde se mojaron al sentarse en el pasto, se puede observar que, aunque se resuelva, no desaparece. Ya se había mencionado antes que, cuando David se rinde de intentar localizar los primeros síntomas de Amanda y dice “Quiero mostrarte algo” (Schweblin, 2014, p. 71), se empieza a formular el segundo conflicto. Sin embargo, aunque eso es cierto, también es el momento en el que el primero, en lugar de desaparecer, evoluciona.
Esta evolución del primer conflicto es sutil y está escondida, pues incluso David intenta detener el relato diciendo frases como “Ya no vale la pena. […] De verdad, Amanda, no tiene sentido” (Schweblin, 2014, p. 98). Para él, ese primer conflicto ya ha terminado, y lo explicita cuando dice: “Lo importante ya pasó. Lo que sigue son solo consecuencias” (Schweblin, 2014, p. 93). Sin embargo, el conflicto se transforma a partir de eso y, ahora, el objetivo es que Amanda se dé cuenta de estas consecuencias irreversibles y de que no tiene caso luchar contra los gusanos (el problema agrotóxico).
Después de la evolución, este conflicto ya no está tan presente, pues David deja de controlar la conversación y, en su lugar, ayuda a Amanda a terminar el relato. Su nuevo objetivo se vislumbra solamente cuando Amanda le pregunta por qué continúa la historia y David dice: “Porque todavía no estás dándote cuenta. Todavía tenés que entender” (Schweblin, 2014, p. 93).
Finalmente, este primer conflicto concluye cuando David, justo antes de que Amanda muera, le muestra la escena final, en la que el padre de Nina va a Sotomayor. Lo relevante en esta escena para el primer conflicto es el último párrafo:
Solo entonces mi marido enciende el motor, baja la lomada y toma el camino de ripio. Siente que ya perdió demasiado tiempo. No se detiene en el pueblo. No mira hacia atrás. No ve los campos de soja, los riachuelos entretejiendo las tierras secas, los kilómetros de campo abierto sin ganado, las villas y las fábricas, llegando a la ciudad. No repara en que el viaje de vuelta se ha ido haciendo más y más lento. Que hay demasiados coches, coches y más coches cubriendo cada nervadura de asfalto. Y que el tránsito está estancado, paralizado desde hace horas, humeando efervescente. No ve lo importante: el hilo finalmente suelto, como una mecha encendida en algún lugar; la plaga inmóvil a punto de irritarse (Schweblin, 2014, p. 125-126).
En esta escena, se muestra aquello que Silva (2021) describe como “la ceguera cómplice del hombre urbano” (p. 303). Finalmente, Amanda se da cuenta de lo importante, lo cual para el primer conflicto es que hay un problema agrotóxico grave frente al que no se puede luchar, pues la mayoría de la gente no voltea a verlo.
Ahora, pasando al segundo conflicto, recordemos que se formula después de que descubren cómo nacieron los gusanos y Amanda se enfrasca en el relato, tomando control de este. El momento en el que empieza es cuando David dice “Quiero mostrarte algo” (Schweblin, 2014, p. 71) y, posteriormente, se reafirma cuando Amanda dice que lo importante es la información sobre Nina y cuando David confirma que lo que quieren saber ahora es dónde está. De esta forma, se puede identificar que el segundo conflicto es conocer qué ha pasado con Nina, incluyendo por qué no está con Amanda y cómo es posible que les haya ocurrido todo esto.
Forttes (2018) estudia Distancia de rescate desde el género gótico y observa ciertos elementos que nos sirven para analizar el desarrollo de este segundo conflicto. Primero, se da cuenta de que, así como el gótico, esta novela parte de un secreto invisible que escapa de poder explicarlo a través del lenguaje (p. 150). En este segundo conflicto, aquel secreto invisible que debe descifrar tiene que ver con el elemento sobrenatural de la mudanza de almas presente en la trama, la cual consiste en que la parte de un alma se mueve a otro cuerpo y otra alma llega a reemplazarla. Este suceso ocurre para salvar a les niñes intoxicades.
Al final de la novela, Amanda llega al momento del relato en el cual Carla le dice que Nina está muy enferma y que, para salvarla, la ha llevado a que muden su alma. A pesar de saber qué ha ocurrido con Nina, Amanda sigue insistiendo en saber qué es “lo importante” y, aunque no contesta explícitamente, David le responde al “empujarla” a la escena en la que su marido viaja a Sotomayor. Lo que concierne de esta escena para el segundo conflicto es que el marido platica con el padre de David y expresa preocupación sobre Nina, quien ha estado extraña. El padre de David no sabe contestarle y, en un momento en el que David aparece en la habitación, explica que él tiene sus propios problemas con su hijo, a quien “ahora se le dio por atarlo todo” (Schweblin, 2014, p. 121). Con ello se refiere a que ha conectado varios objetos de la casa con hilo sisal, pero este hilo hace referencia a la distancia de rescate que une a la madre con su hija. Esto hace alusión a que el alma de Nina está en el cuerpo de David, lo cual se reafirma cuando el niño entra al auto del padre y se sienta exactamente como ella lo hacía. A pesar de esto, el padre no se da cuenta y, enojado, pide que se salga. Después, encontramos de nuevo el párrafo final citado anteriormente, pero ahora, podemos observar que aquel “hilo finalmente suelto” (Schweblin, 2014, p. 126) se refiere al hilo que conecta a Amanda, quien muere, y a Nina, quien se queda atrás.
Así, para este segundo conflicto, “lo importante” de lo que Amanda se da cuenta es que la distancia de rescate como mecanismo de protección que tenía para cuidar a Nina no sirve frente a un problema tan omnipresente como la contaminación medioambiental. Forttes (2018) conecta esto con la característica del gótico que consiste en la presencia de “una situación en la cual el ‘yo’ ha sido absolutamente bloqueado y disociado de algo a lo que debiese tener acceso” (p. 149). Amanda debería poder tener acceso a la protección de su hija, pero los problemas agrotóxicos la despojan de esa posibilidad.
Daniel Nemrava (2017) en su artículo “Más allá de lo fantástico en Distancia de rescate de Samanta Schweblin” analiza la novela como un relato que se sitúa en un espacio postapocalíptico y retoma a Ilse Logie, Geneviève Fabry y Lucero de Vivanco, quienes describen que este tipo de novelas no plantea una solución y que, en ellas, se renuncia a la idea de una regeneración (p. 157). Esto lo podemos observar en la conclusión de ambos conflictos simultáneos, en donde no se llega a una posibilidad de solución frente a este problema omnipresente. Los personajes se enfrentan a la fuerza de la contaminación medioambiental, lo cual está fuera de su control, por lo que, según la clasificación de Linda Seger, ambos conflictos narrativos son de situación.
De esta forma, habiendo analizado el desarrollo de los conflictos presentes en el libro, podemos concluir que la premisa de la novela es la imposibilidad de solución aparente frente a la intoxicación. El primer conflicto denota la imposibilidad desde lo colectivo y lo que incumbe a todes, mientras que el segundo la demuestra desde lo individual. A partir de este final trágico, Schweblin intenta señalar la falta de solución y acción y, así, provocar que lx lectorx se dé cuenta de la dificultad vivida en los campos argentinos debido a los problemas agrotóxicos que ha ignorado el Estado y la población.
Referencias:
Forttes, C. A. (2018). El horror de perder la vida nueva: gótico, maternidad y transgénicos en Distancia de rescate de Samanta Schweblin. REVELL: Revista de Estudos Literários da UEMS. 3(20), 147-162. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6862915
Nemrava, D. (2017). Más allá de lo fantástico en Distancia de rescate de Samanta Schweblin. Verbum – Analecta Neolatina, 18(1-2), 149–158. https://ojs.ppke.hu/verbum/article/view/342
Salva, J. F. (2021). Distancia de rescate de Samanta Schweblin: invisibilidad e intimidad del desastre en la Argentina agroindustrial. Revista Iberoamericana, LXXXVII(274), 289–305. https://www.academia.edu/50911600/DISTANCIA_DE_RESCATE_DE_SAMANTA_SCHWEBLIN_INVISIBILIDAD_E_INTIMIDAD_DEL_DESASTRE_EN_LA_ARGENTINA_AGROINDUSTRIAL
Schweblin, S. (2014). Distancia de rescate. Almadía.
Seger, L. (1994). Cómo convertir un buen guion en un guion excelente. Ediciones Rialp. [Archivo PDF]. Recuperado de https://laescaleta.mx/wp-content/uploads/2023/11/Como-convertir-un-buen-guion-en-un-guion-excelente.pdf
Tufek, A. (2022). Una lectura ecocrítica de Distancia de rescate de Samanta Schweblin [tesis de maestría, Universidad de Zagreb]. Repositorio Nacional de Tesis Finales y de Posgrado ZIR. https://urn.nsk.hr/urn:nbn:hr:131:663861




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