Conoce a tus personajes como a las líneas de tu mano
- hace 6 días
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Raquel Dorantes Miranda
Es común escuchar que la construcción de personajes es fundamental para la escritura de una historia narrativa. Pero, ¿sabes por qué es tan importante?
Uno de los primeros pasos para crear una historia es construir a los personajes, eso puede parecer evidente; sin embargo, ¿sabes por qué es absolutamente vital que los conozcas como si estuvieras dentro de su mente?
Las decisiones de tus personajes son los ladrillos que construyen la trama. Sin esas decisiones, la trama no puede avanzar. Si la madre de Caperucita Roja no decide mandarla a visitar a su abuela, esta no estará en el bosque y el Lobo no tendrá oportunidad de decidir acercarse a hablarle. La trama no avanza si no es por lo que deciden los personajes.
Para saber qué deciden, necesitas conocerlos y asegurarte de que su modo de actuar concuerde con sus valores y objetivos. De esta forma, no habrá incongruencias en tus personajes y no causarás dudas imposibles de resolver sobre por qué hizo tal o cual otra cosa. Este error es común cuando fuerzas a tus personajes a cumplir con lo que planeaste para la trama. La solución para esto es modificar al personaje o a la trama.
Para ejemplificar, imaginemos que tenemos planeada una reescritura de Caperucita Roja donde, al final, el Lobo y ella se hacen amigxs. Para que esto ocurra, no podemos mantener a los personajes igual que en la versión original. Tenemos que cambiarlos de tal manera en la que tenga sentido que el Lobo se abra a la idea de amistar con Caperuza y que ella acepte en su vida a un lobo que come niñxs.
Ahora, es importante aclarar que en los personajes complejos es común encontrar acciones que parezcan incongruentes. Sin embargo, sólo deben parecer incongruentes, no serlo. Complejicemos nuestro ejemplo e imaginemos que el Lobo está rondando solo por el bosque porque su manada lo ha expulsado debido a que se negó a cazar a un niño que necesitaban para sobrevivir una fría noche. Esto nos plantea que el Lobo no quiere comer niñxs, por lo que parece una incongruencia cuando ve a Caperucita y decide cazarla. Sin embargo, como autorxs de esta reescritura del cuento clásico, sabemos que el Lobo, desde que fue expulsado de la manada, ha sentido mucha culpa y ha temido que la manada esté pasando un mal rato debido a sus acciones. Por lo tanto, aunque parezca una incongruencia que nuestro lobo empático cace a Caperucita, en realidad no lo es, pues esa misma empatía es la que lo hace ponerse en los zapatos de su antigua manada y querer llevarles algo de comer.
En conclusión, tienes que conocer a tus personajes mejor que a las líneas de tu mano para que las decisiones que construyen tu historia sean verosímiles.


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